Gran experiencia la que se vive en la localidad el día 16 de enero. Para nosotros lo es. Coincidimos por casualidad o no en Navalvillar de Pela y ya no coincidimos, ahora estamos, por que sí. En San Antón hay que estar. Pero estar no supone gran esfuerzo. Consiste básicamente en dejarse llevar por todo lo que los autóctonos te transmiten en cuanto pasa la Navidad. Alegría, euforia, emoción, buñuelos y vino. ¿Conocen algo mejor? Vengan y compruébenlo.

Ven a San Antón y ... ¡volverás!